Danae
Volver a Montenegro Enterprises era como respirar después de haber estado demasiado tiempo bajo el agua. El aire de la ciudad se mezclaba con el bullicio de las calles, con el sonido de los autos y las voces apresuradas de la gente que caminaba hacia destinos que nada tenían que ver con el mío. Después de semanas encerrada en la mansión de Kael, cada detalle me parecía un regalo: la luz del sol filtrándose entre los edificios, el aroma del café que salía de las cafeterías cercanas, inclus