La muerte del bebé a manos de Isabella solo hizo que Mateo deseara acelerar la caída del actual jefe del clan, Damián, y concretar cuanto antes la unificación de la mafia. Sentía que era la única forma de vengar la vida de su hijo. Sin embargo, sabía que no podía actuar impulsivamente.
Mateo prefirió no alertar a Isabella de que él ya sabía que ella era la culpable del aborto de Valentina, así que mantuvo sus planes en secreto, esperando el momento indicado para actuar.
Mientras tanto, Vale