La conciencia analítica del dios retrocedió, su mente cósmica y ancestral tartamudeando ante la paradoja que acababa de presenciar. El niño híbrido. El Rey Alfa. La Reina Madre. Una trinidad de variables imposibles que había hecho colapsar sus sistemas lógicos. Era un problema que no podía resolver. Un fallo tan profundo que amenazaba su propia existencia.
Mi propia mente era una tormenta de feroz orgullo maternal. Lo habíamos logrado. Habíamos roto la máquina. Habíamos hecho que un dios sintier