Capítulo 80

Emil.-

Agradezco a mi princesa, si ella no estaría Nadia me habría despellejado vivo, antes de explicarle la presencia de Vera en esta casa, podía ver como el humo le salía de las orejas.

— ¡Es mi turno! –Lina entra dando salticos por mi despacho–. es hora de que esta princesa reciba un baño y se coloque un precioso vestido, aprovecha este tiempo para estar con tu esposa –comenta guiñándome el ojo con picardía –creo que dijo que iba a relajarse en tu jacuzzi.

Esas fueron las palabras mágicas,
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP