Desmond.-
Siempre supe que mi destino era estar solo, le juré mi lealtad a Emil no solo por agradecimiento, de no ser por él no estaría vivo, no estaba en la obligación de cuidarme cuando éramos niños, yo no era de su sangre y era un rival más con el que tenía que luchar por comida.
Jamás lo culpé por haberse ido con Drago, todo lo contrario para mí fue un alivio que no haya sido testigo de las cosas que hice para sobrevivir en esos tres años que me quedé solo.
Toda mi vida he sentido el peso