Nadia.-
Espero que por fin Desmond deje las tonterías y reaccioné de una vez, Lina me preocupa ha estado deprimida, la conozco sé que cuando decide algo por ahí es.
— ¿Qué te tiene tan pensativa, mariposa? –sonrío al sentir los labios de Emil sobre mi cuello–. Deje a Emiliana dormida en su cuna y a la niñera vigilándola, para que tengamos una noche libre.
Me gira con fuerza y me levanta haciendo que mis piernas se enrollen en su cintura.
— Es una petición que no puedo rechazar entonces, per