Nadia.-
Llevo despierta más de una hora, me tomé mi tiempo para prepararme y hacer lo mismo con Emiliana, la llevo en mis brazos camino a la cocina para buscar su biberón, al abrir la puerta me paralizo, la vaivén me golpea la espalda, sin embargo el dolor del golpe no me saca de mi estupor al ver a una joven rubia con una pijama de seda en color rosa dejando más piel expuesta que cubierta.
Se encuentra en el medio de la cocina, meneando su culo al ritmo de la música y batiendo algo en un sar