Lina.-
— Te va muy bien con el General –Nadia se acerca con sigilo, mientras me ofrece una copa de champagne–. ¿qué te pareció?
— Es ambicioso, no está en la posición en la que está solo por sus méritos, su moralidad es… algo cuestionable, dada su manera de aferrarse a mi cuerpo mientras bailábamos.
— Desmond está aquí –me suelta sin ningún tacto–. y no estaba muy feliz,
— Lo sé, lo vi cuando entró al salón, nunca le ha gustado mi misión, de igual manera no es mi dueño, él se acostó a pocos