Yuri.-
Libero todo el éxtasis de mi cuerpo, la mujer que se encuentra debajo de mí, está rígida, conteniendo el llanto. Lo único bueno que tenía mi hermano era su gusto en mujeres, aunque esta parece un hielo, tiene un cuerpo monumental que voy a seguir disfrutando a mi antojo hasta que tenga a Nadia en mis manos.
— Podrías fingir un poco –escupo en su rostro, veo sus manos empuñadas intentando romper las cuerdas que la atan–. si quieres quedarte muda, podemos hacerlo oficial, te cortaré la le