Durante los siguientes días, no vi a Arya y aunque la tuve vigilada en mi ausencia, sus noticias eran iguales. Entraba a trabajar, buscaba a Gio, iba a casa y una que otra vez hacía compras en el súper. Me enviaron fotos todas las veces, pero no podía aparecerme frente a ella.
Tuve que viajar a Sicilia por unos inconvenientes con la justicia y el Sacerdocio. Nos estaban culpando de haber acabado con una banda criminal y aunque sí fuimos nosotros, que nos culpen era algo muy cruel.
Mínimo un po