Mundo ficciónIniciar sesiónEmma Robles era una chica tímida, que siempre era opacada por su hermana menor todo el tiempo, eso no solía importarle, ya que ella tenía lo que siempre había querido, estaba comprometida con el amor de su vida. Eso cambio de la noche a la mañana cuando descubrió que su prometido la engañaba con su hermana. El mundo de Emma se vino abajo, pero ella no estaba sola, el primo de su prometido estaba dispuesto a todo por ayudarla si ella deseaba vengarse
Leer másEmma Robles había vivido toda su vida a la sombra de su hermana menor. Emma era inteligente, pero era tímida, por el contrario Débora, su hermana menor, era bonita, mimada, y sabia como agradarle a todo el mundo, aunque el estudio no fue lo suyo, siempre logró que todos hicieran las cosas por ella.
Emma llevaba años enamorada de Bruno, así que cuando él le pidió salir, ella se sintió en las nubes, tenían juntos mas de un año, e incluso sus familias ya hablaban de boda, eso hacía que Emma al ser tan fantasiosa como era, soñara con su final feliz.
Para Emma no era extraño que su hermana, a quien todo mundo amaba, y su novio se llevaran tan bien, y fueran tan cercanos, ella nunca creyó que hubiera nada mas detrás de esa cercanía, ¿Cómo podía ella sospechar de su hermana?, Débora podía ser una mimada, pero no se metería en su relación, ¿o sí?
Por más que hubo algunos comentarios por parte de terceros, respecto a la cercanía de ambos, ella hacia oídos sordos, no tenía muy buena relación con su hermana, pero confiaba en que esta no la traicionaría.
Por eso Emma no esperaba, ni estaba preparada para lo que sucedería, ese día todo fue muy caótico, era la cena donde se hablaría de su compromiso, pero nadie había visto ni a Bruno, ni a Débora por un buen rato, todos preguntaban por ellos.
-yo voy a buscarlos – Emma se levanto y salió del lugar
Estuvo caminando por la casa, y cuando se estaba dando por vencida escucho reír a su hermana, así que siguió su risa y se encontró con un despacho, la puerta estaba entre abierta, se asomo y vio a su hermana sentada en el escritorio, con el hombro descubierto mostrándole algo a Bruno.
Emma abrió la puerta con fuerza, y ambos voltearon - ¿Qué están haciendo? – rápidamente Débora se acomodo el vestido, y se bajo del escritorio
-venga ya hermanita, quita esa cara, ¿no estarás pensando que mi cuñado te engaña conmigo, o si? –
-no sé qué pensar al respecto de lo que acabo de ver –
-mi cuñado solo estaba ayudándome, me pico un mosquito – le dijo Débora mostrándole una marca roja, la cual cubrió de inmediato – me voy a la sala, para que hablen tranquilos –cuando Débora se salió del despacho, Emma iba a ir tras ella, pero Bruno la tomo del brazo y la detuvo
-espera… no quiero que salgas de este lugar creyendo que te engaño con tu hermana, ella y yo solo nos llevamos bien, es mí cuñada después de todo, como mi hermanita –
-entonces no hagas estas cosas, cualquier otra persona que los hubiera visto, pudo haber pensado mal –
-Emma, por favor hoy no hagas esto de sacar tus inseguridades, es un día importante para ambos, pronto vamos a casarnos, y por fin podremos estar juntos –
Emma retrocedió un paso, y se acomodo los lentes – te recuerdo que si no ha pasado entre nosotros no es porque yo no quiera, tener relaciones hasta el matrimonio, fue algo que decidiste tu –
-eso es porque te amo, y te respeto mucho, te lo he dicho muchas veces, así que deja de hacer berrinche, y vamos a cenar – Emma ya no pudo responder, ya que Bruno la tomo de la mano y caso la llevo a jalones a la sala, Débora ya estaba ahí, sentada al lado de la madre de ambas.
Gabriel el primo de Bruno, estaba ahí también, por alguna razón la manera en que la miraba la hacía sentir extraña, Gabriel tenía una mirada muy penetrante, sentías que podía adivinar tus pensamientos, pero tu nunca sabias que estaba pensando, el estaba mirando que ella y Bruno seguían de la mano, por alguna razón se sintió intimidada, y se soltó.
A mitad de la cena, Bruno le pidió su mano, a sus padres, y mientras daba un discurso que podría haber sonado de lo mas romántico, Emma volteo a ver a Gabriel, solo para ver que estén estaba evitando reírse, ¿Qué era tan gracioso de todo esto?
Cuando la cena termino, todos regresaron a la sala a conversar, a mitad de la velada Emma noto que Bruno estaba más pendiente de su hermana que de ella, eso la molesto, así que uso la excusa de ir al baño, para salirse un rato.
Cuando salió del baño, y volvió al pasillo casi en penumbras pego un susto al chocar con alguien, se hizo hacia atrás y casi se cae, esta persona la sostuvo, era Gabriel.
Emma caminaba de un lado para otro mientras el viento azotaba su cara; estaban en la azotea de la clínica, lugar donde no deberían de estar, pero necesitaban un momento en privado.- ¿Cuándo me iban a decir todo esto? – se quejó ella-mas adelante, cuando estuviera todo resuelto –-eso podría tomar años incluso, no puedo creer que se aliaron con Débora, y que están haciendo este show para que los demás crean que perdió al bebé, ¿existió siquiera ese bebé? –Orlando se rasco la cabeza – sí, si existió, ella lo perdió, pero no se lo dijo a nadie –Emma se sentó en el suelo del lugar – ahora tengo que sentir lastima por mi hermana –-no necesariamente, de hecho, por favor no comente con ella que te lo dije, se va a enojar y la necesitamos de nuestro lado – le dijo Orlando- ¿para que la necesitan de su lado?, yo sigo sin entender esa parte – les preguntó Emma-necesitamos a alguien que este dentro de esa casa, por eso le ayudamos a arreglar todo para que parezca que fue hoy cuando perdió
Débora sabia que debía sentirse feliz, era el día de su boda, ¿no era acaso lo que siempre quiso? Emma por su parte miraba todo desde su mesa, se había negado a ir a tomarse la foto.-no lo sé, pero esto no se siente como una victoria – le dijo a Gabriel – si bien al principio no quería que se casaran, luego creí que verlos casarse, y arruinarse la vida mutuamente seria suficiente, pero ahora que lo veo, no siento nada, ni ira, ni celos, ni felicidad, nada –-esto se siente mas como un funeral – le respondió el –-tienes razón, creí que seria algo similar a la fiesta de compromiso, un montón de parafernalia innecesaria, y un montón de gente, pero no somos ni cien personas – dijo ella mirando a su alrededor-ni siquiera sé porque estamos aquí – agrego Gabriel – no creí que nos fueran a invitar –-yo estoy aquí porque mi madre me obligo –-entonces… ¿yo que hago aquí? – se preguntó Gabriel-tu estas aquí, porque yo te obligue a venir – Emma se recostó en su hombro, la música de la banda
Débora logro que Bruno firmara el acuerdo prematrimonial que se supone beneficiaba a afectaba a ambos de la misma manera, se sentía victoriosa, pero no por mucho tiempo, tenía que apresurar la boda antes de que se hicieran demasiadas preguntas sobre el bebé.-ya que el acuerdo esta firmado quiero que la boda se realice el próximo mes – les comunico a sus suegros- ¿el próximo mes?, ¿te has vuelto loca?, eso es en tres semanas, no tenemos nada aun –-no tiene que ser una gran boda, es mas quiero algo privado, no quero a toda ese gente criticándome, por mi embarazo, y tampoco quiero que se note demasiado –-pues ya debería notarse – dijo su futura suegra mirándola de reojo-no quiero subir mucho de peso, así que cuido mucho lo que como, por eso no e subido tanto de peso, usted misma vio el ultrasonido –-si tu quieres que la boda sea el próximo mes, y que sea privada, así será – respondió Bruno, sin oponer resistencia, su madre volteo a verlo, y lo fulmino con la mirada, pero el ni se i
Débora estaba mirando por la ventana, viendo los autos y la gente que iba y venia en la calle, estaba usando una camisa de Orlando; la noche anterior la había pasado con él, ella fue ahí, aun sabiendo lo que podía pasar, y casi esperando que sucediera.Orlando dijo que quería cenar con ella para celebrar que ya tenía un nuevo apartamento, ella le llevo una botella de su vino favorito, él había pedido comida. Ambos estuvieron conversando sobre esto y aquello, cuando ya tenían unos tragos de más se besaron, ninguno de los dos estaba dispuesto a detenerse, así que terminaron haciéndolo sobre la alfombra.Cuando terminaron; Orlando saco un cigarro, y ella le pidió uno también, si bien en el pasado ella llego a fumar, dejo de hacerlo por pedido de Bruno, ahora en este momento eso poco le importaba.-ya somos bastante íntimos, yo considero que ya puedes contarme los detalles – Débora volteo a verlo; estaba amaneciendo, el lugar tenia una vista privilegiada de la salida del sol, los primero
Último capítulo