Caprichosa.
MILA
Él me observó con desprecio. Tras una mueca de disgusto, se giró hacia Tony.
—Debiste advertirle a Lucio que el vocabulario de esta mujer fue la razón por la que Igor jamás la involucró en el negocio —soltó, como si yo no existiera.
—Dejaremos tu comentario en la lista de me importa una mierda —respondí, cruzando los brazos sobre el pecho y sosteniéndole la mirada.
—No entiendes lo que acabas de hacer, ¿cierto? —refutó con el ceño fruncido, acortando la distancia—. Siempre fuiste una berrinchuda y una caprichosa, Kitty.
Tony se interpuso de inmediato entre nosotros al notar su cercanía, marcando un límite que Marcos no se atrevió a cruzar.
—Entiendo a la perfección lo que hice. No fue un berrinche, fue una decisión. En cambio, tú sí fuiste uno de mis caprichos —espeté, clavando con firmeza mis ojos en su oscura mirada.
—Mejor llévatela —le ordenó a Tony, mientras sus ojos contenían su ira.
Le dediqué una sonrisa cínica solo para alimentar su furia. Al salir y abor