Esa mañana llegó al spa más temprano de lo habitual. Tenía que salir antes, pues había acordado una cita con el dueño del local que pronto sería suyo.
Como todavía no tenía nada que hacer, aprovechó que sus compañeros de trabajo aún no habían llegado y se dirigió al área de descanso. Una vez más, se encontraba frente a aquella computadora, debatiéndose entre lo que deseaba saber y lo que tal vez era mejor ignorar.
Pero la curiosidad pudo más.
Miró a su alrededor, esperando que nadie hubiese lle