Justo cuando Iris y Theo estaban a punto de salir del vestidor rumbo a la recepción, una de las recepcionistas apareció en la puerta, con su habitual sonrisa profesional.
—Iris, antes de que entres a tu primera cabina, hay alguien que está esperando por ti. Dice que es una paciente y pidió hablar contigo específicamente.
Iris parpadeó, algo desconcertada.
—¿Una paciente?
La recepcionista asintió, con un gesto educado, antes de desaparecer por el pasillo. Theo le lanzó una mirada de curiosidad,