Iris sintió el corazón latiéndole tan fuerte que temía que Hugo pudiera escucharlo. Caminaba a su lado, guiada por su mano firme mientras la venda sobre sus ojos la mantenía en un mundo oscuro y expectante.
—Confía en mí —fue lo último que él le había susurrado cuando salieron del auto, con esa serenidad suya que siempre lograba tranquilizarla.
—He confiado en ti desde que atravesaste esa puerta aquel primer día —le había respondido ella, y aún lo sentía grabado en el pecho.
Sintió cómo él se d