Dos meses habían pasado desde aquella plática en la playa de Rockaway. Iris y Hugo no habían vuelto a tener una conversación desde entonces. A excepción de las pocas palabras que intercambiaban cuando se veían, su comunicación se había reducido gradualmente. Hugo llegaba bastante tarde del trabajo, e Iris ya no salía de su habitación en cuanto lo escuchaba llegar.
Daba gracias de no tener que enfrentarse a ninguna situación en la que debieran fingir. Sin embargo, su madre llamaba cada vez que p