La noche de luna llena siempre había sido una mezcla embriagadora de tradición y deseo contenida. En el claro donde se celebraba la fiesta, el aire vibraba con la música tribal que pulsaba en cada latido, y el fuego central lanzaba sombras danzantes sobre los cuerpos que se movían al ritmo ancestral. Era como si el bosque entero respirara con nosotros, latiendo en sintonía con el tambor que parecía marcar el pulso de mi propia sangre.
No me había vestido para nadie, aunque sabía que Aiden no pe