20• Eres… deliciosa.

El pomo estaba helado bajo mi mano, pero aun así no lo solté.

Por un momento, pensé que si me quedaba quieta el tiempo suficiente, él se iría. Que se cansaría de esperar. Que todo podría quedarse suspendido en ese silencio frágil, sin tener que enfrentarlo.

Mi corazón se sobresaltó. Me quedé quieta, conteniendo la respiración, esperando que se detuviera. Pero volvió a golpear.

—Abre la puerta, Thalía. Sé que estás despierta —dijo Dean, con esa voz baja, grave, imposible de ignorar.

Tragué sali
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App