Dorian
Observo la maleta repleta de gemas, algunas piezas bañadas en diamantes tan perfectos que parecen irreales. No pensé que todo esto se me complicaría de esta manera. Por otro lado, ayer note que detrás de ese tal Damiano había alguien más moviendo los hilos… y no me equivoqué: Drak. Lo que aún no entiendo es por qué ese malnacido no me da la cara. Cobarde. No voy a permitir que se salga con la suya. Tarde o temprano, me las va a pagar.
El sonido del teléfono rompe el silencio. Contesto de