Vanessa
Me pregunto qué demonios le está pasando. El ardor en mi piel, justo donde me mordió hasta hacerme sangrar, sigue ahí como una quemadura invisible. Pero lo que más me inquieta es verlo así: inconsciente por momentos, sudoroso, febril, y con la mirada perdida. Hace unos instantes me llamó por otro ese nombre… ¿Acaso me confunde con alguien de su pasado? Esa idea me quema por dentro, me llena de rabia. ¡Maldito!
Aun así, lo abrazo, intentando transmitirle calor, como si pudiera aliviar su