La mansión Drakos estaba envuelta en un silencio incómodo cuando Vladislav abandonó el despacho del sótano. Cada paso que daba parecía resonar más fuerte en sus oídos, como un recordatorio de lo que acababa de descubrir y lo que aún ignoraba. Adara… ¿era hija de ese elfo? Las palabras de Florin seguían retumbando en su mente. El elfo que había estado detrás de la acusación que destruyó la vida de su padre y de toda su familia y la manada, ahora estaba relacionado con ella.
«¿Qué mierda signific