Capítulo 68.
POV Javier
El vaso se me resbaló de la mano y se hizo añicos contra el suelo. El whisky empapó la alfombra, pero no me importó. La voz de mi padre todavía resonaba en mis oídos:
"Nicolás no es como tú, Javier. Al menos él entiende lo que significa la palabra lealtad."
Esa frase me quemaba por dentro. Mi propio padre, defendiéndolo, poniéndolo por encima de mí, como si ese bastardo mereciera respeto. Yo, que lo había hecho todo para mantener el apellido Rodríguez en lo más alto, era tratado como el error, el hijo indeseado.
Martín me había gritado frente a mi esposa, frente a mi madre, como si fuera un niño. Y lo peor fue su maldita obsesión con Nicolás. Ese bastardo que ni siquiera lleva su apellido, ese bastardo que me roba todo: poder, respeto, y ahora a Mila.
—¡Maldito seas, Nicolás! —lancé la botella contra la pared y vi cómo se partía en pedazos, el líquido chorreando como sangre.
El eco me devolvió el silencio. La rabia necesitaba un cuerpo donde descargarse.
Fue entonces cuando