Capítulo 67.
POV Sara
El silencio de la mansión me asfixiaba. Las paredes parecían testigos mudos de cada humillación que Javier me había hecho tragar. Caminaba de un lado al otro de mi habitación, con la Tablet en la mano y los documentos que había guardado como mi as bajo la manga. Transferencias millonarias, facturas falsas, cuentas en paraísos fiscales, nombres de testaferros. Todo lo que había descubierto revisando los movimientos turbios de Javier y del negocio de mi padre.
No lo pensé dos veces. Mandé los archivos a tres destinos distintos: un periodista amigo que siempre buscaba carnada para hundir a los poderosos, un fiscal que todavía me debía favores, y a Nicolás. Sí, a Nicolás. Él tenía que ver la podredumbre de su hermano con sus propios ojos. Pero sabía que estaba en el hospital, herido por culpa de Javier, y eso me apretó el pecho con más rabia. Si esperaba que Nicolás actuara, sería tarde. Yo tenía que hacerlo ahora.
—Que todo el mundo vea lo que escondes, Javier. Ya no seré tu som