LUCA
La noche se extendía como un manto de tinta sobre la ciudad mientras Luca recorría las calles de Palermo en su Alfa Romeo negro. El motor ronroneaba suavemente, casi como un depredador acechando en la oscuridad. Sus nudillos, blancos por la presión con que aferraba el volante, revelaban la tensión que lo consumía desde hacía días.
El ataque a la mansión Moretti no había sido un simple acto de venganza. Había sido demasiado preciso, demasiado calculado. Alguien había proporcionado informaci