BIANCA
El salón de reuniones de la mansión Moretti guardaba la historia de nuestra familia en cada grieta de sus paredes. La enorme mesa de roble italiano, traída desde Sicilia por mi abuelo, había presenciado más pactos de sangre, traiciones y alianzas que cualquier campo de batalla. Hoy, sentada en la cabecera que una vez ocupó mi padre, observaba los rostros de los siete capos que controlaban los territorios bajo el paraguas Moretti.
Crucé las piernas bajo mi falda negra de diseñador y ajust