Rocco cierra los ojos y no habla con nadie durante los casi veinte minutos de camino que los lleva desde Scilla hasta Giogia Tauro, una zona de Regio de Calabria, territorio de la familia Ruggiero, quienes son conocidos y respetados por todos los clanes de la Ndrangheta por su neutralidad.
Su jefe, don Ernesto, no ha sido visto en las últimas semanas, se murmura que se encuentra enfermo y su hermano Giorgio, se ha estado encargando de los negocios, aunque en la opinión de Rocco, Gior