—Ellis,por favor cúbreme,serán solo un par de horas,lo prometo.
La rubia giró el rostro apenas unos segundos,se encontraba revisando los signos vitales de uno de sus pacientes,su turno de 36 horas estaba por terminar.
—Temperatura normal,signos vitales en orden. Está usted más fuerte que un toro (guiña un ojo a su paciente anciano de 80) sólo está aquí para conquistarme,ya le dije que estoy casada con mi empleo.
—No pierdo la esperanza Doctora.
Él le devuelve el guiño.
—Estás ignor