Mundo ficciónIniciar sesiónEl silencio después de la muerte de Lysandra era algo vivo. Algo que respiraba con nosotros mientras subíamos desde las mazmorras, cada paso resonando contra la piedra antigua como un latido sombrío. Vex caminaba a mi izquierda, su presencia una constante sólida. Marcus y Theron flanqueaban la retaguardia, sus pasos sincronizados en un ritmo militar que hablaba de décadas de hermandad.
Pero yo—nosotros—apenas los notábamos.
Dentro de mi mente, en ese espacio que Sera había reclamado como suyo, algo había cambiado. La revelación de Lysandra sobre mi padre, la confesión antes de su muerte, había desatado algo en mí. Algo que Sera no podía controlar completamente.
"Está vivo" pensé







