Mundo ficciónIniciar sesiónLas mazmorras del Crepúsculo olían a piedra húmeda y desesperación antigua. Mis pasos—los pasos de Seraphine, técnicamente, pero yo los comandaba ahora—resonaban contra las paredes mientras Marcus me guiaba hacia las profundidades. Vex caminaba a mi izquierda, Theron a mi derecha. Guardias silenciosos de un prisionero que había traicionado a todos.
Lysandra estaba encadenada a la pared de la celda más profunda. Las cadenas eran especiales, podía sentirlo incluso desde la distancia. Grabadas con símbolos que suprimían magia. Inteligente.
Cuando me vio, sus ojos se ensancharon. No con sorpresa. Con reconocimiento.
—No eres ella— dijo inmediatamente, su voz áspera de días sin agua suficiente







