Mundo ficciónIniciar sesiónRoderick se marchó sin anunciarlo.
No hubo palabras de cierre, ningún gesto que marcara el peso de lo que había observado durante seis meses. Simplemente apareció en el patio principal al amanecer, con su abrigo oscuro abotonado hasta el cuello y el cuaderno negro guardado en el bolsillo interior, cerca del pecho, como si fuera algo que requería protección. Intercambió algunas palabras en voz baja con el guardia de turno, comprobó







