Mundo ficciónIniciar sesiónLa sala del Consejo olía a madera vieja y pretensiones más viejas aún.
Seraphine lo notó en cuanto cruzó el umbral: ese olor peculiar que tienen los lugares donde el poder se ejerce sin cuestionarse, donde los hombres llevan décadas sentados en los mismos sitiales y han confundido la permanencia con la autoridad. Doce Alfas. Doce territorios. Doce pares de ojos que se volvieron hacia ella con la misma expresión que reservan para los fen&







