Mundo ficciónIniciar sesiónLa primera sensación fue el silencio.
No el silencio vacío de la inconsciencia, sino algo más denso y deliberado, como si el mundo hubiera acordado detenerse mientras ella regresaba a él. Seraphine abrió los ojos despacio, esperando el dolor que había aprendido a anticipar antes de cualquier movimiento, ese ardor sordo en los huesos que durante meses había precedido cada mañana como una advertencia. No llegó. Solo el techo







