– El único linaje real
Elio condujo su deportivo negro por las calles empapadas por la llovizna de la tarde, alejándose de la torre corporativa Caruso y de la mansión donde su matrimonio se sentía cada vez más como una farsa insostenible. Necesitaba escapar. Necesitaba un lugar donde no tuviera que fingir ser el "nieto perfecto" en duelo, ni el esposo paciente que toleraba la frialdad de Cristina.
Giró el volante hacia la zona norte de la ciudad, hacia el exclusivo edificio donde vivía Laura. N