– El eco del vacío
Elio salió de su oficina con el paso pesado, como si arrastrara una cadena invisible. Las luces del pasillo de la empresa comenzaban a atenuarse, reflejando el final de una jornada agotadora, pero para él, la verdadera batalla apenas comenzaba en su mente. Su pensamiento estaba anclado en un solo nombre: Laura.
Mientras caminaba hacia el ascensor, sacó su teléfono con una urgencia casi infantil. Marcó el número de memoria, aquel que solía ignorar cuando ella lo llamaba para