– Promesas de honor y verdad
El ambiente en la sala de los padres de Cristina había cambiado. El aroma de las flores frescas que Rubén había traído se mezclaba con la tensión expectante de una presentación oficial. Juan, con la experiencia de los años y el instinto protector de un padre que ha visto a su hija sufrir demasiado, observaba a Rubén con un escrutinio silencioso.
—Emma, querida, ¿por qué no llevas a Cristina a la cocina para que ayuden con el café? —dijo Juan, aunque sus ojos no se