Emanuel y Erick De León, levantaron del piso a su cuñado, Rafael siempre se había mostrado estoico, pero el nacimiento de sus trillizas lo había sobrepasado, quizás estaba abrumado, emocionado, y también impresionado.
— ¡Un doctor, mi cuñado se ha desmayado! — Pidió Erick, así que pronto vinieron a llevarse a Rafael para atenderlo.
En la sala de urgencias le tomaron la presión, y lo regresaron poniéndole un algodón con alcohol en la nariz.
— ¿Qué... qué fue lo que pasó? Auchh... Me duele