A tus hijos le gustan mis gemelas.
El CEO le dió de beber a su esposa, agua con una pajilla, ella no podía moverse mucho.
— Princesa mia, ¿Cómo estás? ¡Es papá, estamos aquí tu madre y yo, y tus hermanos...!
— Papá, me da tanto gusto escucharte, en ese quirófano me hicieron muchas cosas, todavía sigo nerviosa, si no es porque ha valido la pena pasar por todo esto para que mis hijas llegaran al mundo, jamás iría ahí por mi propio pie.
Emma dejo correr una lágrima que rodó por su mejilla, la mayoría de las veces se da por hec