El viento en la cima del desfiladero no soplaba, golpeaba, era una masa de hielo que intentaba arrancarme la piel, mientras la nieve me cegaba por momentos, impidiéndome ver con claridad la figura de Lorenzo, él estaba allí, de pie sobre el saliente de roca, luciendo como un espectro de mi pasado que se negaba a quedar bajo tierra, Nikolai me mantenía detrás de él, su cuerpo era un escudo sólido que recibía los impactos de las ráfagas de nieve, pero yo podía sentir la tensión en sus músculos, e