Mundo ficciónIniciar sesiónIsabella
La primera sensación fue el calor.
Un calor tibio, envolvente. No el de las mantas ni el de la suave luz que se filtraba por las cortinas de lino blanco, sino el de un cuerpo. Su cuerpo. Luca.
Estaba pegado a mi espalda, su respiración lenta rozando mi nuca, uno







