6. Recuerdos vagos
Lilia sintió un vuelco en el pecho. Había algo en él… en sus ojos, en la forma en que fruncía el ceño, en su porte, que le resultaba vagamente familiar. Como un eco lejano de otra vida. Pero desechó el pensamiento de inmediato. No podía ser. Estás imaginando cosas, se dijo, obligándose a mantener la compostura.
El hombre la observó con igual intensidad. Sus ojos recorrieron su rostro con un dejo de reconocimiento efímero, como si su subconsciente intentara empujar un recuerdo olvidado. Algo ti