83. Me cansé de fingir
A ella le había quedado muy claro que Dimitry y ella terminarían pronto su matrimonio.
Después de ver salir a Anastasya de la oficina de Dimitry la rabia y los celos hirvieron dentro de ella.
Estaba tan furiosa que durante toda la mañana había estado tratando a Dimitry con frialdad.
—Tarah, ¿Almorzamos juntos? —le preguntó René.
El chico no parecía darse por vencido y a Satarah le incomodaba mucho porque si Dimitry se enteraba de aquel coqueteo no sabía qué era lo que le haría.
—René...
Para