155. Mi apellido ahora es Ivanova
—Dimitry, no vas a hacer nada. No te vas a ir. La prioridad es Ava y estoy segura de que ella no quiere que te vayas, ¿Cierto, pequeñita?
Ella miró entre los dos antes de negar con la cabeza agitando su cabello.
—No, papá. ¿Te irás?
Toda la ira ardiendo en los ojos de Dimitry pareció disiparse ante la pregunta de su hija y enseguida le habló buscando tranquilizarla.
—No me iré, ángel. Deyan, llama a Valerik, dile que se ocupe del problema, y al hombre, no lo dejes ir. Quiero darle una despedida