154. Te amo más de lo que siquiera puedes imaginar
—¿Está bien? —preguntó Dimitry a Fedorov después de que él llegara y examinara a Ava.
El médico ignoró a Dimitry mirando la cara de la niña.
—¿Te gustan los ejercicios que están enseñándote, hermosa?
Ava le sonrió antes de asentir con la cabeza.
Fedorov le dio una palmadita en la mano mientras le sonreía.
Dimitry lo observó irritado de que no le respondiera nada antes de hacer una señal para que lo siguiera.
—Ve con ellos, me quedaré con mi nieta —dijo Yelena enseguida—. Mamá volverá pronto, Ava