10. No voy a seguir con él
Vasilisa retrocedió aturdida, llevando una mano temblorosa a su rostro.
—¿Q-qué estás haciendo, mamá?
—¿Zinoviy Ivanov? —su madre estaba fuera de sí—. ¡¿Ese es el nombre que tienes la osadía de pronunciar frente a mí?!
—Mamá, no entiendo...
—¡Él es uno de los mafiosos más peligrosos de Rusia! —soltó su madre temblando de rabia—. Más letal incluso que tu padre. ¡Ese hombre es un monstruo, Vasilisa!
La mejilla aún le ardía por el golpe, pero ese dolor físico era ridículo, insignificante, comparad