Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl whisky llevaba una hora en el vaso sin que Dante lo tocara.
El despacho estaba en silencio. Valentina había subido hace rato y la casa entera respiraba con esa quietud de las noches sin urgencias. Sin mensajes, sin llamadas. Solo el vaso, la pantalla apagada del teléfono, y el mensaje de los cuatro días que Marcos había guardado en el sistema antes de que cualquiera de los dos dijera n







