La fiesta se celebraba en un salón lujoso, de esos que parecen sacados de una revista de bodas: techos altos, lámparas de cristal que parecían estrellas atrapadas en oro, música suave, mesas adornadas con flores blancas y una pista iluminada en tonos cálidos.
Todos estaban ahí: familiares, amigos, socios… todos sonreían, brindaban y celebraban la unión que tanto se había esperado.
En medio de la pista, Amara bailaba con Liam, abrazada a él como si fuera la culminación de todos los años en los q