Glory cayó de bruces sobre el pavimento, y el golpe resonó en la calle silenciosa como un lamento.
Travis reaccionó de inmediato.
La levantó entre sus brazos, notando cómo el cuerpo de ella temblaba, inerte, con un murmullo apenas audible escapando de sus labios. El viento frío de la noche le azotó el rostro mientras la cargaba de regreso a la mansión.
—¡Abran la puerta, rápido! —ordenó con voz ronca.
Los sirvientes corrieron al verlo entrar con la mujer en brazos.
La depositó en el sofá princip