Sídney estaba llegando al hospital cuando una sensación amarga se instaló en su pecho. No podía evitarlo: la decepción la atravesaba como una sombra.
Se preguntó, mientras observaba las luces del edificio, parpadear a través del parabrisas, por qué Glory actuaba de aquella forma.
¿Por qué tanta frialdad, tanta hostilidad sin sentido?
Pero en el fondo, Sídney ya lo sabía. Lo comprendió en un destello silencioso, como quien descifra un secreto que siempre estuvo a la vista.
Glory actuaba así por C