Stelle caminaba sin rumbo por el pasillo blanco del hospital, sintiendo que cada paso era una puñalada más a su corazón. El aire parecía espesarse a su alrededor, como si el mismo mundo se encogiera para aplastarla. No podía respirar. No quería respirar.
Todo lo que había ocurrido minutos atrás la envolvía como un torbellino oscuro del que no podía escapar. Era una locura… la peor de sus pesadillas tomando forma frente a sus ojos.
Había prometido mantenerse fuerte, enfrentar cualquier cosa con l