Te crees superior.
Gabriel salió del baño con las manos aún frías, secándoselas con lentitud, como si el agua no hubiera logrado arrancarle del todo el peso de la conversación reciente con Sebastián, como un golpe que no había querido disfrutar pero disfrutó igual.
Ajustó el nudo de su corbata con un leve tirón, intentando recuperar la compostura que el baño no había logrado devolverle por completo, y avanzó por el salón con pasos largos y controlados.
Saludó con una leve inclinación de la barbilla a dos inversio